En San Quintín los asistentes no solo aprendieron sobre microorganismos, sino que vivieron experiencias que los dejaron sorprendidos e incluso conmovidos.
Un verdadero impacto causó el taller sobre el manejo y tratamiento de las infecciones con medicina tradicional, realizado el 23 de agosto, en el Fraccionamiento Nuevo Aeropuerto, Delegación Vicente Guerrero, del Municipio de San Quintín, donde los asistentes no solo aprendieron sobre microorganismos, sino que vivieron experiencias que los dejaron sorprendidos e incluso conmovidos.
El encuentro, encabezado por el naturópata Melchor López Rendón, inició con una explicación sobre los principales responsables de las infecciones: virus, hongos, parásitos, bacterias y, de forma inesperada para muchos, los poco conocidos priones, pero lo más sorprendente llegó con la demostración práctica.
Con un líquido revelador aplicado en las manos, los asistentes introdujeron sus palmas en una caja oscura iluminada con luz ultravioleta, lo que vieron los dejó sin palabras: restos invisibles de contaminación que portaban sin saberlo, el asombro fue tal, que al finalizar el evento más de uno evitó despedirse con el clásico saludo de mano.
Durante la jornada, López Rendón mostró cómo los microorganismos dañan al organismo, las enfermedades que pueden generar a mediano y largo plazo y, con imágenes impactantes, las complicaciones derivadas de infecciones crónicas, la reacción del público fue de atención absoluta, ante la claridad de que el riesgo está mucho más presente de lo que solemos pensar.
En la parte final, el especialista reveló cómo la medicina tradicional ofrece un enfoque integral para prevenir y combatir infecciones, promoviendo hábitos cotidianos de higiene, un manejo responsable de alimentos y bebidas, y prácticas que reducen los contagios en la convivencia diaria.
El momento más esperado fue la presentación de plantas medicinales con propiedades antimicrobianas y fortalecedoras del sistema inmunitario, entre ellas destacó el Chaparro Amargo (Castela texana), célebre por sus potentes efectos antibacterianos y antiparasitarios, especialmente en el sistema digestivo, además del diente de león y la equinácea.
La sorpresa final llegó con un obsequio inesperado: cada asistente recibió gratuitamente una bolsa de Chaparro Amargo de nombre científico Castela Texana, gracias al apoyo del Programa PACMyC de la Secretaría de Cultura de Baja California, este gesto cerró con broche de oro un taller que forma parte del proyecto Rescate de la Medicina Tradicional, cuyo objetivo es recuperar, difundir e impulsar el legado ancestral que hoy cobra nueva fuerza.
«Las infecciones no solo se combaten con medicinas, sino con consciencia, prevención y el cuidado diario de nuestro cuerpo, porque la salud no se trata de apagar enfermedades, sino de encender hábitos que fortalezcan la vida». Melchor López Rendón, naturópata.






