07/05/2025: Por Naturópata Melchor López Rendón: Los cálculos renales, esas temidas “piedras” que pueden aparecer silenciosamente y provocar intensos dolores, son formaciones sólidas de minerales y sales que se acumulan en los riñones cuando hay desequilibrios en la composición de la orina, aunque mantener una buena hidratación y reducir el consumo de sodio sigue siendo esencial, existe un vegetal que se está ganando un lugar especial en la prevención de este problema: el apio.
¿Por qué el apio? La ciencia detrás de su poder renal
El Apium graveolens, más allá de ser un ingrediente crujiente en sopas o ensaladas, ha captado la atención por sus múltiples propiedades beneficiosas para la salud renal, aquí te explico por qué podría ser tu nuevo aliado contra los cálculos renales:
1. Un diurético natural en tu cocina
El apio está compuesto en su mayoría por agua, pero lo realmente interesante es su contenido en flavonoides y otros compuestos bioactivos que estimulan la producción de orina, este efecto diurético natural favorece la eliminación de toxinas y reduce la concentración de minerales en la orina, minimizando así el riesgo de que se formen cristales.
2. Disuelve antes de que se formen
Compuestos como la luteolina, presente en el apio, actúan como agentes preventivos frente a la cristalización de ciertas sustancias en los riñones, además, su ligero efecto alcalinizante ayuda a mantener un pH urinario más equilibrado, lo cual también reduce el riesgo de formación de cálculos.
3. Detox desde dentro
Gracias a su combinación de agua y fibra, el apio ayuda a eliminar desechos metabólicos a través del sistema urinario, promoviendo una limpieza interna que beneficia no solo a los riñones, sino al organismo en general.
4. ¿Y la vesícula biliar? También se beneficia
Aunque su efecto no es directo, el apio estimula la función hepática y la producción de bilis, lo cual puede ayudar a prevenir la formación de cálculos biliares, otro tipo de “piedras” que nadie quiere desarrollar.
5. Antiinflamatorio natural
La inflamación crónica es un factor silencioso pero relevante en el deterioro de la función renal, los antioxidantes y flavonoides del apio ejercen una acción antiinflamatoria que protege tanto los riñones como las vías urinarias.
Conclusión: Incluir apio en tu alimentación cotidiana no solo es una decisión sabrosa, sino también una estrategia respaldada por la bioquímica de sus compuestos activos, una verdura cotidiana que ofrece beneficios extraordinarios para tus riñones. ¿Quién lo hubiera imaginado?
