1. Posibles efectos adversos del consumo inadecuado de calcio
a) Aumento del riesgo de cálculos renales
- Un consumo excesivo de calcio, especialmente en forma de suplementos, puede llevar a una mayor eliminación de calcio por los riñones, lo que puede contribuir a la formación de cálculos renales (piedras en el riñón), especialmente cuando no se acompaña de una adecuada hidratación.
- Esto es más común en personas con antecedentes de cálculos o con una predisposición genética.
b) Problemas cardiovasculares
- Estudios han sugerido que el exceso de calcio en suplementos podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el endurecimiento de las arterias (aterosclerosis) y ataques cardíacos.
- Esto podría deberse a que el calcio suplementario en exceso puede acumularse en las arterias en lugar de en los huesos, contribuyendo a la calcificación arterial.
c) Dificultades en la absorción de otros minerales
- Un consumo elevado de calcio puede interferir en la absorción de otros minerales esenciales como el hierro, el zinc y el magnesio, lo que podría generar deficiencias en estos nutrientes.
- Por ejemplo, en personas con anemia por deficiencia de hierro, el calcio en exceso puede dificultar la absorción del hierro proveniente de los alimentos.
d) Problemas digestivos
- Algunas personas experimentan estreñimiento cuando consumen altas dosis de calcio en suplementos, en especial en la forma de carbonato de calcio.
- También puede causar hinchazón y malestar estomacal.
e) Hipercalcemia (exceso de calcio en la sangre)
- Una ingesta excesiva de suplementos de calcio puede llevar a hipercalcemia, que se manifiesta con síntomas como fatiga, confusión, debilidad muscular, aumento de la sed y problemas renales.
- La hipercalcemia severa puede ser peligrosa y requerir intervención médica.
2. ¿Cómo tomar suplementos de calcio de manera segura?
a) Determinar la necesidad real de suplementación
- No todas las personas necesitan suplementos de calcio. Es preferible obtenerlo de fuentes naturales como lácteos, vegetales de hoja verde, almendras y pescados como sardinas.
- La suplementación solo debe realizarse si hay una deficiencia confirmada o un riesgo elevado de osteoporosis, y bajo supervisión médica.
b) No superar la dosis diaria recomendada
- La cantidad diaria recomendada de calcio varía según la edad y el sexo:
- Adultos de 19 a 50 años: 1000 mg/día
- Mujeres mayores de 50 años y hombres mayores de 70 años: 1200 mg/día
- Límite máximo tolerable: 2000-2500 mg/día
- Si se consume calcio a través de la alimentación, la cantidad suplementada debe ajustarse para no exceder el límite máximo.
c) Tomar el calcio en dosis divididas
- El cuerpo absorbe mejor el calcio en dosis menores a 500 mg por toma. Si se requiere más cantidad, es mejor dividir la dosis en diferentes momentos del día.
d) Elegir el tipo de suplemento adecuado
- Existen diferentes tipos de calcio en suplementos:
- Carbonato de calcio: Se absorbe mejor con alimentos porque requiere ácido estomacal para su digestión.
- Citrato de calcio: Se puede tomar con o sin alimentos y es ideal para personas con problemas de acidez estomacal o baja producción de ácido gástrico.
e) Acompañar el calcio con vitamina D
- La vitamina D es esencial para la absorción del calcio. Sin suficiente vitamina D, el cuerpo no puede utilizar eficientemente el calcio.
- Fuentes de vitamina D incluyen la exposición solar, pescados grasos, huevos y suplementos si es necesario.
f) Beber suficiente agua
- Mantenerse bien hidratado ayuda a reducir el riesgo de cálculos renales cuando se toman suplementos de calcio.
3. ¿Quiénes deben ser más cuidadosos con los suplementos de calcio?
- Personas con antecedentes de cálculos renales: Se recomienda obtener calcio de fuentes alimenticias en lugar de suplementos.
- Personas con riesgo cardiovascular: Se debe consultar al médico antes de tomar suplementos.
- Personas con enfermedad renal crónica: Pueden tener dificultades para excretar el calcio extra, aumentando el riesgo de hipercalcemia.
- Personas que toman ciertos medicamentos: Algunos fármacos pueden interactuar con el calcio, como diuréticos, antibióticos y medicamentos para la tiroides.
Conclusión
El calcio es fundamental para la salud ósea, pero tomarlo en exceso o de manera inadecuada puede traer riesgos. Lo mejor es obtenerlo principalmente de la dieta y suplementarlo solo cuando sea necesario y bajo orientación médica. Además, es importante considerar la vitamina D, la hidratación y la división de las dosis para mejorar su absorción y reducir los efectos adversos.
