La fruta de Oro, ¿la conoces?

El nance o nanche (Byrsonima crassifolia) es una fruta tropical pequeña y aromática que crece en América Latina y el Caribe, tiene una combinación de sabor dulce y ácido y es utilizada en diversas preparaciones, como dulces, bebidas fermentadas (como el tepache de nance), y postres, estas son sus principales propiedades y beneficios:

Propiedades nutricionales

  1. Vitaminas:
    • Rica en vitamina C, que fortalece el sistema inmunitario, ayuda a la producción de colágeno y tiene propiedades antioxidantes.
    • Contiene vitamina B1 y B3, esenciales para el metabolismo energético y el buen funcionamiento del sistema nervioso.
  2. Minerales:
    • Contiene calcio, fósforo y hierro, que son importantes para la salud ósea, la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno.
  3. Fibra:
    • Su contenido de fibra favorece la salud digestiva y ayuda a prevenir el estreñimiento.
  4. Antioxidantes:
    • Los compuestos fenólicos y carotenoides presentes en el nance protegen las células contra el daño causado por los radicales libres.

Beneficios para la salud

  1. Mejora del sistema inmunitario:
    • Gracias a su vitamina C y antioxidantes, ayuda a prevenir enfermedades comunes como resfriados y gripes.
  2. Salud digestiva:
    • El nance es conocido por aliviar problemas gastrointestinales, como diarrea, debido a sus propiedades astringentes.
  3. Propiedades antiinflamatorias:
    • Los extractos de nance se han asociado con efectos antiinflamatorios, útiles en casos de infecciones o inflamación generalizada.
  4. Energizante natural:
    • Su contenido de carbohidratos lo convierte en una fuente rápida de energía.
  5. Cuidado de la piel:
    • Los antioxidantes y la vitamina C ayudan a mantener una piel saludable, combatiendo el envejecimiento prematuro.
  6. Prevención de anemia:
    • Su contenido de hierro contribuye a la formación de hemoglobina, ayudando a combatir la anemia.

Usos tradicionales

En la medicina tradicional, el nance se ha utilizado para tratar:

  • Problemas digestivos, como diarrea y disentería.
  • Fiebre y síntomas de resfriado.
  • Dolencias inflamatorias.