Asma alérgica, ¿cómo reconocerla?

El asma alérgica es un tipo de asma que se desencadena por la exposición a alérgenos, que son sustancias que provocan una reacción exagerada del sistema inmunológico, cuando una persona con asma alérgica entra en contacto con un alérgeno (como el polen, el polvo, los ácaros, el moho, la caspa de animales o ciertos alimentos), su sistema inmunológico reacciona liberando sustancias químicas como la histamina, lo que provoca la inflamación y el estrechamiento de las vías respiratorias.

Los síntomas del asma alérgica son similares a los del asma bronquial, e incluyen:

Dificultad para respirar, sibilancias, tos, opresión en el pecho, además de estos síntomas, las personas con asma alérgica pueden experimentar otros síntomas alérgicos como picazón en los ojos, secreción nasal o estornudos.

Las principales causas o desencadenantes del asma alérgica incluyen:

  1. Ácaros del polvo: Son insectos microscópicos que se encuentran en el polvo doméstico, colchones, alfombras y muebles tapizados. Son una de las causas más comunes del asma alérgica.
  2. Polen: Proveniente de árboles, pastos y flores, el polen puede desencadenar episodios de asma, especialmente en la primavera y el otoño.
  3. Caspa y pelo de animales: Las proteínas presentes en la piel, el pelo, la orina o la saliva de mascotas como gatos y perros pueden provocar una reacción alérgica en algunas personas.
  4. Moho: Las esporas de moho presentes en lugares húmedos, como baños, sótanos o áreas mal ventiladas, pueden ser un fuerte desencadenante.
  5. Cucarachas: Los excrementos, saliva y partes del cuerpo de las cucarachas pueden actuar como alérgenos, especialmente en áreas urbanas.
  6. Alimentos: Aunque es menos común, ciertos alimentos como los mariscos, los cacahuates o el huevo pueden desencadenar una reacción asmática en personas alérgicas.
  7. Contaminantes ambientales: Aunque no son alérgenos, los irritantes como el humo del tabaco, los productos químicos y la contaminación del aire pueden empeorar el asma alérgica.
  8. Infecciones respiratorias: Los virus respiratorios, como el resfriado común, pueden empeorar el asma en personas que ya son alérgicas a ciertos factores.

La predisposición genética también juega un papel importante, las personas con antecedentes familiares de alergias o asma tienen un mayor riesgo de desarrollar asma alérgica.

El tratamiento para el asma alérgica suele incluir:

  • Medicamentos para el asma, como los broncodilatadores y corticosteroides inhalados, que ayudan a controlar la inflamación y los síntomas respiratorios.
  • Antihistamínicos o inmunoterapia (vacunas contra la alergia) para reducir la sensibilidad a los alérgenos.
  • Tratamiento para las infeciones; cuando la causa es infecciosa es necesario iniciar el tratamiento enfocado en eliminar las bacterias o virus.

Evitar o reducir la exposición a los alérgenos desencadenantes también es clave para manejar este tipo de asma.